El Atlético Paso 4 Güimar 1, una victoria crucial

Victoria tremendamente significativa en este momento de la temporada.

Tocaba ganar o ganar, por aquello de aprovechar la condición de local e ir ajustando la aritmética de las cuentas que permitan al Atlético Paso y a su fiel parroquia, soñar con metas mayores que siguen, a día de hoy y sin euforias, estando al alance de la mano.

Tarde inhabitual de fútbol un miércoles a las cuatro, y antes del gol de Jesús Cruz, rematando en el área un balón servido en un córner lanzado por Nebai y que levantó de sus asientos al grito coral de “gol” a todos los que se dieron cita esta tarde en el Municipal, pasaron muchas cosas, y una de ellas, dentro de los significantes poderosos de esta victoria, es que ya sabemos que habrá que sudar sangre para sumar de a tres, porque entre el minuto 49 (empata el Güímar) y el 68 de partido (gol de Jesús Cruz que ponía el 2-1 en el electrónico), pasaron diecinueve minutos en los que se mascó una incómoda incertidumbre en la grada del recinto pasense. Otro significante, tal vez el más revelador: el conjunto verdinegro posee tanta calidad en todas sus líneas que no le hace falta dominar los partidos de cabo a rabo, ni practicar un juego de salón, eso que los cursis llaman tiqui-taca, porque el talento de algunas de sus figuras marca la diferencia. Un chispazo, un momento de genialidad, uno solo, y un partido puede quedar sentenciado. Una cuestión más que debemos sumar, como conclusión positiva derivada de la victoria de hoy, es resultado, el guarismo numérico. Un 4-1, una goleada para subir el ánimo del grupo y disipar las dudas generadas por la puntual falta de efectividad de cara gol.

Pero vayamos a la realidad del rectángulo de juego. El partido comenzó con la consabida baja de Roberto Bolaños por sanción y la confirmación de la política de rotaciones, que parece tiene intención de llevar a cabo Jorge Muñoz, en el momento de mayor volumen de competición de la campaña 2020-2021. Fueron de la partida tanto Yeray, que creció según pasaban los minutos, Jesús Cruz y Nebai, quedando en el banquillo Malick, Aday y Brian Torres.

La primera parte resultó un calco del choque del pasado domingo en el Municipal contra el Buzanada. Un quiero y no puedo, un desistir del tocando y tocando para acercarnos a la meta del equipo güimarero, que acumuló a gran parte de sus efectivos en el centro del campo, obstaculizando así, las acciones de la línea de creación del Atlético Paso. Encomiable trabajo el del MARISCAL DEIVID en el desarrollo del primer periodo, subiendo a posiciones más adelantadas del centro del campo para distribuir juego y surtir de “balones al pie” a sus compañeros o Pascu, lateral valiente buscando la conexión eléctrica con Armiche y desplegando como lateral, tanto sus virtudes en el juego defensivo como en su aportación ofensiva.

Llegó el minuto 36. Penalti que señala el árbitro de la contienda, tras cabalgada llena de fe y fuerza de Alex Cruz al que sólo pueden detener derribándole y que materializa en gol Vianney, 1-0. Cómo está el mago, a sus 33 años y que derroche de pundonor y buenhacer.

En la reanudación, un inesperado infortunio pone las tablas en el marcador, a Luis Arellano se le escapa el balón y entra, el esférico, en la portería del equipo local. 1-1 y vuelta a empezar. Los pesimistas podrían presagiar los peores momentos del Atlético Paso pero se dieron
diecinueve minutos en los cuales la incertidumbre reinante en la grada, no hizo sino conectar más a la afición con sus jugadores. Casi a renglón seguido, se marcha Yeray y entra Juanda, que empezó a asociarse con Vianney. Armiche al larguero en el minuto 59. Y se produce la explosión de júbilo: córner que bota Nebai, y la pelota termina rematándola en el área chica Jesús Cruz, 2-1. Era el minuto 68 y se desbloqueaba el resultado y cualquier duda y a partir de ese momento fue coser y cantar. El Güímar pareció desistir de cualquier remoto intento de retornar a la senda del empate y empezó el recital de jugadores como Álex Cruz. El “titularísimo” lateral se encuentra en un momento de forma extraordinario y hace el 3-1 de un zapatazo, tras aproximarse al área guiado por el galope veloz de su característica carrera. Con tierra de por medio quedó claro, una vez más, que el Atlético Paso con el viento a favor del resultado, y si el miedo a no ganar no le atenaza, puede ser un vendaval. El 4-1, es obra de Armiche en el minuto 82, que resuelve en el área pequeña una jugada individual.

También jugaron Malick que sustituyó a Jesús, Jaime que entró por Jordan y Brian Torres que reemplazó a Adrián Hernández. El equipo necesitaba un partido donde rompiera a goles. Este llegó. Sigamos soñando. 

FASE PLAYOFF ASCENSO 2ª RFEF

Partido único en el campo del mejor clasificado.